A CINCO AÑOS DE LA GESTION NO SE CUMPLIO CON NADA DE LO PROMETIDO

 

 

 

 

 

A CINCO AÑOS DE LA GESTION NO SE CUMPLIO CON NADA DE LO PROMETIDO

LOS GRISES Y  SOMBRAS QUE ENVUELVEN EL BALANCE DE LA GESTION BERTOSSI

A cinco años de la gestión de Luciano Bertossi el gobierno comunal no ha  cumplido  ninguna de las  propuestas centrales del contrato electoral con el que ganó las elecciones hace 5 años.  Con todo por hacerse, el gobierno se halla   cada vez más ensimismado dentro de una  pequeña  burbuja de funcionarios que solo miran el ombligo de sus intereses sectoriales cada vez más  disociados de las necesidades sociales.  En estos contextos, su  acción política más   visible es una constante puesta en escena con la que parece   victimizarse  frente a aquellos sectores que  remarcan  su  promesas incumplidas, irónicamente, valiéndose  de los  mismos mecanismos políticos que alguna vez se propuso desterrar de la política domestica luego de terminar con la hegemonía del radicalismo de ultraderecha que gobernó a fuerza de  látigo y billetera durante  16 años la localidad. A cinco años de su mandato es posible evidenciar una constante en lo que ya podría  definirse como un modelo de gestión impropio de cualquier gobierno que se precie  Peronista, esto es,  desligarse de responsabilidades propias de cualquier cargo ejecutivo  atribuyéndoselas a   herencias recibidas, cuando esta   estrategia no llega a calar lo suficiente recurre a otro  viejo artilugio muy propio de las gestiones anteriores, culpar al propio pueblo y su idiosincrasia por lo que considera  críticas poco constructivas.

 

El modelo político parece repetirse  una y otra vez recostándose en  posiciones cada vez más derechosas y reñidas con las buenas prácticas democráticas con las mismas artimañas y el mismo  desprecio por las necesidades de la gente  que aquel radicalismo rancio y nostálgico de los años de plomo que logró mantenerse en  el poder por 16 años. Las diferencias parecerían  radicar en las formas un tanto más refinadas  del actual presidente comunal, por lo demás, la esencia política no ha variado un ápice.  Sin embargo, esa resistencia a asumir responsabilidades propias de la gestión deja  en evidencia un problema más grave aún,  la ausencia de un plan estratégico de gobierno que defina sus acciones, manejándose a ciegas se mueve de  acuerdo a las necesidades urgentes del día a día sin abordar los grandes  problemas estructurales como consecuencia de esa falta de planes directrices que orienten su accionar por lo que, consecuentemente,  se vuelve no solo errático y lento, sino también, ineficaz. Toda trasformación requiere enfrentar conflictos a partir de la desestabilización de intereses creados que genera cualquier acción de gubernamental, por esta razón, el gobierno elije no  accionar para evitar afrontar los   conflictos inherentes a cualquier decisión ejecutiva y de esa manera  no verse obligado a clarificar su posición frente a los múltiples  intereses contrapuestos propios de la sociedad lo que, ciertamente,  lo obliga a tener que  pactar con Dios y con el diablo en un juego de resultado cero.

 

Pero ningún análisis de estos años de gestión debería pasar por alto un dato pocas veces remarcado por el periodismo local.  La sangría  de colaboradores políticos directos  que alguna vez constituyeron la piedra angular del grupo humano  que le permitió al justicialismo aunar sus fuerzas y recuperar la comuna cabecera del departamento.  La huida  de los  funcionarios más secanos al presidente comunal  es tal vez el ejemplo más concreto de un proceso que desnuda  un estado en retirada y un gobierno sumido en sus intereses sectoriales  cada vez más alejado  de las necesidades de la gente.

 

El primer portazo se produjo ni bien comenzó la gestión allá por el 2015  con la salida de Daniel Kaufmann, uno de los colaboradores más cercanos del senador. El histórico funcionario justicialista  fue el primero en dar un paso al costado debido a supuestas  diferencias con los nuevos dirigentes que acompañaban al presidente comunal. Este hecho marcaría un antes y un después en la relación entre el senador y el presidente comunal que nunca volvería a ser la misma. Hasta allí, quizás un hecho comprensible dadas las diferencias generacionales entre el dirigente y el por  entonces equipo que acompañaba al presidente comunal. Sin embargo, las internas se acentuaron con el paso del tiempo debido a  la aparente poca   predisposición del presidente comunal a la hora de  considerar observaciones y cuestionamientos de los integrantes de su mesa chica, esta situación  generó  nuevos cimbronazos que concluyeron en el alejamiento de todo el grupo  que formaba parte del equipo de colaboradores técnicos y políticos con los que Bertossi llegó al poder. La primera salida que dejó al desnudo tales  problemas fue la del propio  Pereyra, no termino allí, cansados por la falta de resolución y gestiones inconsistentes, varios funcionarios siguieron sus pasos, Martínez, Nasimbera  y Duarte terminaron un  proceso que condujo a la soledad de los funcionarios actuales.

 

Sin dirigentes políticos con peso territorial o  grupos técnicos probados en el trabajo diario  los problemas se evidenciaron  en  la falta  de resolución  de  un gobierno  al que la pandemia le llego como una suerte de regalo del cielo en tanto le permitió justificar su falta de respuestas en cada una de las áreas del estado. El resultante ha sido  una suerte de  estado de anomia donde la sociedad se percibe  librada a su suerte por parte de un “no-gobierno”  en retirada y funcionarios preocupados por atender  intereses políticos sectoriales propios de sus  círculos de poder. 

 

VAMOS POR PARTES

La actual gestión llego al gobierno con tres propuestas como los pilares de sus promesas  electorales. La primera de ellas, atender y solucionar los inconvenientes relacionados al mantenimiento y refacción de los más de 90 km de caminos rurales de la localidad. El segundo, se relacionaba con  un  problema propio de nuestra época pero que constituía un histórico  reclamo por las condiciones  ambientales de los vecinos de uno de los barrios más populosos de la localidad como lo es el barrio Santa Teresita. La propuesta consistía en generar las condiciones para la continuación de las gestiones que permitieran  poner  en marcha de la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos y la erradicación del basural a cielo abierto que actualmente viola todas las normativas naciones y provinciales vigentes. La tercera, y no menos importante, dado el contexto en el que asumió la gestión, la puesta en marcha del denominado Plan Integral de Desagües Pluviales, elaborado “S&D INGENIERÍA S.A.”,  la misma consultora privada que elaborara el Plan de Desagües Cloacales de la Cooperativa de Aguas y Servicios Públicos,  que, de acuerdo a lo previsto  por el gobierno,  terminaría con las inundaciones en todos los barrios de la localidad, particularmente en el  barrio malabrigo.

 

De las obras del Plan Integral de Desagües Pluviales solo una se concretaría  y hace más de 4 años que  se halla paralizada, según información oficial, debido a la  falta de fondos. La estación de bombeo del barrio malabrigo se ha transformado en todo un  símbolo de la  gestión.  Construida  con fondos de obras menores del año 2016, contó con una inversión de casi  1 millón 700 mil pesos de los cuales 400 mil provinieron  fondos propios, sin embargo, aun así,  la obra nunca llegó a funcionar. Según las autoridades, solo faltarían una serie de  obras complementarias de hormigón y la adquisición  de los  “acoples” para  la instalación de la  bomba de bajo levante que desde esos años  duerme en los corralones comunales. Pese a ello, y a su importancia estratégica,  el gobierno no ha mostrado indicios de  tener  voluntad de culminar el proyecto  lo que genera un sinfín de suspicacias y rumores sobre  supuestos  pleitos legales entre el gobierno y la empresa encargada de la supervisión de la obra. De acuerdo a fuentes extra oficiales, la  empresa encargada de supervisar la obra habría cometido serios errores técnicos  que, a la vez,  no le permitirían a la empresa rosarina fabricante de la bomba su adecuada instalación.

 

En lo que respecta a caminos rurales los problemas nunca pudieron ser resueltos fundamentalmente debido a  la falta de una motoniveladora pesada que le permita al estado hacerse cargo de las obras y tareas de mantenimiento. Los avatares hiperinflacionarios y el dólar flotante del macrismo fueron una sentencia de muerte para las aspiraciones del gobierno por adquirir una maquina muy fuera de su presupuesto.  El  Plan Equipar, nombre con la que  la gestión socialista denomino a su programa de compras masivas y centralizadas  para reequipar a las comunas de la provincia,  nunca consiguió  licitar equipos pesados debido a las fluctuaciones del dólar y los proceso inflacionarios por lo que, una vez más, la comuna local se quedaría  sin su tan necesitada maquina.  Esto termino con las aspiraciones de contar con los equipos necesarios  y los problemas se agravaron, tanto así que los productores se hallan en  completa rebeldía, en mayo de esta año  el estado recaudo apenas 2.000 pesos de tasa rural lo que habla a las claras de un estado de  desobediencia civil de parte  estos sectores que ante la falta de respuestas se sienten liberados  de cumplir con obligaciones.

 

Con la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos ha pasado algo similar, se han continuado con las gestiones del gobierno  anterior pero por diversos problemas de índole económicos la planta nunca pudo ponerse en funcionamiento pese a contar con prácticamente todas las condiciones para hacerlo. El problema insoluble sigue siendo la falta de un terreno que permita la construcción de un relleno sanitario que completaría el proceso de recolección, selección y destino final de residuos inorgánicos.

TERMINO ANTES DE EMPEZAR

Algunos de estos  problemas son propios de la falta de gestión, otros, una mezcla entre herencias y condicionamientos nacionales, sea como sea, los problemas de  comunicación  y la  ausencia  de estructuras estatales que desempeñen ese rol es otro de los  problemas centrales que la gestión  no ha podido resolver. El gobierno casi que no comunica o directamente parece haber renunciado a hacerlo. Buena parte de la sociedad no se entera de las acciones  o  fundamentos de las políticas desplegadas por el gobierno lo que desencadena cataratas de rumores, pareceres y opiniones retroalimentadas por  la falta de información oficial generándose  caos,  confusión e incertidumbre.

 

Da la sensación que resulten como resulten las elecciones del próximo año, el modelo de gestión propuesto por Bertossi está completa y definitivamente agotado. Todo lo que podía ofrecer lo ofreció y ya no parecerían  quedar reservas como para esperar algo diferente a lo propuesto hasta el momento. La soledad del presidente comunal  y el desgaste propios de la gestión hacen que sus  posibilidades de dar  un  golpe de timón que le permitan recuperar la iniciativa  resulten muy limitadas. La crisis de la pandemia fue letal para el gobierno de Perotti.  Propios y extraños coinciden en señalar que para el justicialismo provincial la suerte  estaría echada y solo le restaría   transcurrir ante la inminencia de un proyecto que terminó antes de comenzar en tanto  nunca pudo superar la crisis que significo la pandemia y su falta de cintura política  para  rehacerse ante un contexto imprevisto. La falta de un proyecto político sólido terminó de evidenciarse ante la inacción y el no gobierno de la gestión provincial que arrastró consigo a buena parte de los proyectos comunales que alguna vez lo apoyaron. Bertossi, no sería la excepción.

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