EL VACUNATORIO VIP Y CIRCO DE LA OPOSICION

EL VACUNATORIO VIP Y CIRCO DE LA OPOSICION

La supuesta existencia de un vacunatorio vip que saliera a la luz luego de que el periodista Horacio Verbitsky contara que fue inoculado  contra el coronavirus en el Ministerio de Salud  propicio el escenario perfecto  para que la estructura mediática hegemónica articulara una nueva etapa en su  la campaña de desprestigio hacia la gestión de la pandemia por  parte del gobierno.

 

El propio presidente fue quien rápidamente  entendió que las acciones del ministro eran gravísimas en tanto  supuestamente se   había repartido entre amigos un bien escaso que salva vidas mientras millones de argentinos salen a trabajar todos los días con miedo a contagiarse y morirse. Desde cualquier perspectiva se  trata de un  acto inmoral e impropio de la lógica solidaria con la que el gobierno busca cimentar su gestión contra la pandemia. El error debilitó aún más al  gobierno en particular y a la confianza en la democracia en general cargándose  a un  prócer del peronismo en el proceso. Nada menos que al   funcionario  responsable de diseñar el  plan Remediar, de  impulsar la Ley de Genéricos, del  diseño del  plan de lucha contra el COVID-19 y uno de los principales responsables de  conseguir millones de vacunas para los argentinos en medio de un caranchismo internacional por el acceso a las vacunas,  además, como si fuera poco,  uno de los principales  promotores de   la ley de interrupción voluntaria del embarazo.

 

Incomodar al poder tiene sus costos y sus  enemigos esperaban  este momento. A partir de aquí todo es  circo. El show de Clarín  como el orquestador  de un  discurso indisimulablemente antidemocrático y  golpista. La usina  de operaciones y Fake News que alimentan las nociones preconcebidas de  sectores sujetados por estos poderes  para quienes la democracia ya no representa una garantía  de regulación social al tiempo que reafirman  un sentido de superioridad clasista y racial  a partir de   percibirse  a sí mismos como la reserva moral de un país tomado por la demagogia del populismo comunista filo chavista.

 

Nadie podrá negar que en  un país con once millones alimentándose en comedores, 50 mil muertos y una oposición dispuesta a cargarse al gobierno a cualquier costo, una indecisión del presidente en castigar estas acciones  pudo  haber desatado un incendio de proporciones incalculables. Así mismo,  cuesta entender la manera en la que el oficialismo  incurre en errores comunicaciones que dejan entrever sesgos de  ingenuidad política que lo dejan a merced de  los ataques de Clarín.  Ante la ausencia de un relato oficial, ciertamente,  son los medios hegemónicos  quienes  marcan   la agenda política que  obliga  al gobierno a adoptar una actitud constantemente  defensiva frente al accionar de los grupos de tareas del poder. Una tras  una los medios de la derecha ganan   batallas claves  por el sentido común en los espacios públicos y políticos. El supuesto vacunatorio vip es para este gobierno  lo que los bolsos de López para el de Cristina. Es en este punto donde el Frente gobernante  deberá redefinir el modelo de su accionar político  o seguir condicionado por las  realidades armadas  a la medida de los intereses  de las nuevas vertientes de una  derecha nacional empoderada que no encuentra sosiego en su afán por reducir a las mayorías del campo nacional y popular peronista a su mínima expresión o a  su aniquilación definitiva.

 

Resulta entendible que desde los  altares de esa supuesta  superioridad  moral se juzguen a  estas  acciones como actos propios  de grupos a los que ya ni siquiera se consideran seres humanos por lo que resulta  justificable  su sed de venganza y revanchismo.  No parece importar el costo de lo que  deba  tolerarse.  Un endeudamiento externo  que hipotecó el destino de nuestro país por cien años y la fuga del  mayor crédito otorgado al estado nacional   en toda su historia, la  adecuación de  leyes para facilitar  el blanqueo de capitales de  familiares y amigos  del anterior  presidente y sus paraísos fiscales intocables para la justicia, la desarticulación del Ministerio de Salud y su degradación  a Secretaria junto al  vencimiento de  4 millones de dosis de vacunas que generaría  el primer brote de sarampión en los últimos 20 años del país. No resulta ilógico entonces que  quienes  denunciaron al actual presidente por envenenamiento ahora exijan  ese veneno  para la totalidad de la población, desde luego,  sin privilegios ni concesiones. La razón ya no articula su discurso por lo que no se sienten en la obligación de respetar sus criterios. Se trata de un relato  desconectado de toda razón, ética o tradiciones sociales para dar paso a delirios colectivos que adquieren la potencia de la histeria y la  paranoia.

 

Pese a su desencanto con el gobierno por la marcha de la economía, los procesos inflacionarios y los temores  del presidente a  enfrentar  las patronales agropecurias que condicionan los precios internos de la comida y la energía, la militancia   de las  base K  son  consientes que en el marco de esta lucha no solo se definirá el futuro de su supervivencia como actores políticos, sino también, el de las instituciones y la propia  democracia.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Archivos

Copyright © 2011-2012, Infiniti. Todo Rights Reserved. Iconos by IconShock